
El Prelado señaló en la homilía de la Misa, celebrada el 7 de noviembre, que “queremos seguir haciendo eco sobre la necesidad de paz en México y en nuestro Estado de Morelos”.
“No queremos acostumbrarnos a tanta violencia, tanta inseguridad y a esta descomposición social que por desgracia estamos viviendo”, dijo.
El Obispo de Cuernavaca indicó que “durante esta pandemia la violencia es la única que no se ha puesto en cuarentena y sigue su estela de muerte e inhumanidad en todo México”, pues “son ya más de 15 mil muertos, asesinatos, en lo que va de este año. Vemos cómo la violencia intrafamiliar crece y cómo aumenta la pobreza”.
El Prelado advirtió además sobre “profundos cambios en la manera de concebir la vida y la familia, el sentido de la vida, el sentido de la familia y se están introduciendo elementos extraños a nuestra concepción cristiana y natural de la vida y la familia”.
“En el ámbito educativo, escolar, debemos decir que no podemos aceptar que el Gobierno margine a la sociedad y menos a los padres de familia, que son los principales responsables de la educación de niños y jóvenes”, dijo.
Sobre la valoración de las mujeres, el Obispo mexicano subrayó que se debe “resaltar esa figura de ese genio femenino y denunciar todos aquellos feminicidios”.
También criticó las amenazas y los peligros que enfrentan los pueblos originarios mexicanos “ante los intereses económicos y políticos que los quieren manipular”.
Mons. Castro Castro lamentó que “nuestra democracia en México no termina de afianzarse”, y advirtió sobre "la legislación que atenta contra la vida humana favoreciendo el aborto y la eutanasia, la corrupción, la impunidad, la falta de respeto ante el cumplimiento de la ley que nos impiden avanzar y que constituyen un verdadero cáncer en México”.
Además, denunció, “grupos delincuenciales se han establecido como verdaderos dueños y señores de nuestras vidas humanas”.
“Y tantos de nuestros adolescentes y jóvenes envueltos en el deseo de ganar dinero fácil o arrastrados por el lavado de dinero que les hacen entran a ese círculo del narcotráfico”, dijo
“En México hay cifras que dan escándalo, escándalo de corrupción, de impunidad, de ilegalidad”, lamentó, y señaló que “nuestro país ya no aguanta más, basta”.
El Obispo de Cuernavaca denunció también que en México “se han corrompido las mismas instituciones de justicia”, y señaló que “aunque se tuviera un marco legal ejemplar, si no se cumplen las leyes o si se paga dinero para que no se cumplan, de nada sirve”.
Mons. Castro Castro señaló que “México será nuevo solo si nos renovamos y para poder renovarnos hay que educarnos en la paz”.
“La paz se funda sobre una correcta concepción de la persona humana y que requiere la edificación de un orden según la justicia y la caridad y hay que educar al corazón, sino la paz peligra porque el hombre no la sabe reconocer, construir y buscar”, dijo.
“Si queremos responder al mal con la fuerza del bien, tenemos que educarnos para la paz”, expresó.
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